Se maneja bien sobre el escenario, y sabee cómo despertar el interés interactuando con los progenitores que acuden a sus charlas. Rocío Ramos-Paúl, más conocida como “Supernanny” por el programa televisivo que dirigió durante años, ofreció ayer una conferencia en El Campello centrada en las consecuencias de la tendencia de los progenitores españoles a sobreproteger a los hijos e hijas, que acarrea consecuencias negativas como inseguridad, falta de empatía y bloqueo ante situaciones que surgen a lo largo de la adolescencia y juventud.
Según estudios oficiales, hasta un 20% de esa población ha tomado ya algún tipo de ansiolítico. Al estar acostumbrada a que todo se lo solucionen, a que todo se lo revisen, a que se les defienda incluso frente a profesores o entrenadores, cundo surge el más mínimo problema en sus vidas les genera un estrés y una ansiedad temprana, como la primera ruptura con una pareja (aunque se tenga 15 años), lo que les dificulta tomar decisiones, por pequeñas que sean.
La conferenciante fue presentada por la concejala de Educación, Dorian Gomis, que arrancó su intervención con un sentido recuerdo a las víctimas del accidente ferroviario de Toledo y a sus familiares, que acabó en aplauso general.
Gomis anunció que la charla giraría en torno a la educación de adolescentes, “un tema que ocupa y preocupa a los progenitores, que en ocasiones no saben (no sabemos), cómo actuar ante situaciones comprometidas e inesperadas, ante reacciones de quienes se están formando, de quienes todavía no han forjado su carácter, circunstancia que, a veces, hace que se manifiesten con rebeldía, o con preocupantes silencios y aislamientos”.
Rocío Ramos-Paúl inauguró ayer un ciclo de dos conferencias que en la concejalía de Educación hemos bautizado como “La aventura de educar”. “Porque, ciertamente, esto de educar es una auténtica aventura, que nunca sabes cómo acabará”, remarcó Dorian Gomis
EL TÉRMINO MEDIO
Rocío Ramos-Paúl tuvo una exposición dinámica, apoyada por diapositivas en las que incluso llegó a relacionar tareas que pueden y deben hacer los hijos e hijas, aunque muchos progenitores las hacen en su lugar por esa tendencia a la superprotección.
Ejemplos expuso para todas las edades: desde comer solos a los 2-3 años, a necesitar ayuda para vestirse a los 5, organizar su escritorio a los 7, bañarse sin ayuda a los 9, limpiar su habitación a los 11, o preparar una cena a os 12 o más años.
Esas pequeñas tareas deben hacerlas ellos y ellas, pero no son pocos los padres y madres que prefieren hacerlas en su lugar, lo que acaba teniendo consecuencias, como la inseguridad personal y una bajo estima que lleva a la depresión, la frustración y a la ingesta de ansiolíticos.
“Obviamos todo lo que les incomoda, y después nos encontramos con la realidad de que no saben manejar situaciones normales a sus edades”, dijo la experta en educación. La solución radica en el término medio, “ni superprotección ni olvido”. Sí acompañamiento, pero dejando que dirijan ellos mismos sus vidas, “porque cuando se dan cuenta de que no saben resolver un problema de verdad, se meten debajo de la cama, porque esa superprotección les genera miedo e inseguridad”.
La charla fue seguida por decenas de padres y madres en el auditorio de la Casa de Cultura, a la que también acudieron la concejala de Educación, Dorian Gomiss, y el edil Yeray Hernández, junto con las responsables municipales del departamento municipal de Educación, que organizó el acto.