Crece y crece cada año, hasta que se ha convertido en una gran familia que irradia y contagia positivismo e ilusión. La presentación, ayer en los campos de fútbol del complejo deportivo El Vincle, de los equipos del Club Deportivo El Campello, se convirtió ayer en una fiesta en la que todo giró en torno a los valores del fútbol, la implicación de la sociedad con quienes practican este deporte, y el inequívoco apoyo generalizado de una sociedad que sabe reconoce lo mejor que tiene: su juventud más sana y participativa.
La presentación de las plantillas y equipos técnicos se convirtió en una fiesta, con el terreno de juego lleno de jugadores, jugadoras, entrenadores, directivos y autoridades, y las gradas repletas de familiares y seguidores.
Se trató de un espectáculo que resultó emotivo, con un maestro de ceremonia (Big Mike) que imprimió agilidad al evento, dando paso, uno a uno, a los 30 equipos (26 masculinos y 4 femeninos) que integran el club, hasta formar una gran familia de 550 futbolistas, a los que se suman la ‘joya’ de la corona, que son sin duda los 20 pequeñines que integran los dos equipos de la “escoleta”, nacidos en los años 2021 y 2022, que todavía no compiten pero que están llamados a ser el futuro del club.
Uno a uno, los equipos fueron atravesando el pasillo de bengalas multicolores por el que accedieron al terreno de juego los alevines, benjamines, femeninos (base, infantil y juvenil), infantiles, cadetes, juveniles, el filial, prebenjamines, los integrantes de la escoleta y los primeros equipos femenino y masculino.
Entre los asistentes, una amplia delegación institucional del Ayuntamiento, encabezada por el alcalde Juanjo Berenguer, acompañado de la primera teniente de alcalde Lourdes Llopis, el concejal de Deportes, Marcos Martínez, y los también ediles Cristian Palomares, Marisa Navarro, Yeray Hernández, José Manuel Grau, María Jesús Bernabeu, Marcelo Germán Milanesio, Laia García, Paco Toni Palomares y Pedro Mario Pardo, que compartieron espacio con el presidente del Club, Paco Soler. Los colores que predominaron el terreno de juego fueron el amarillo y el azul, que integran la vestimenta de los equipos.
Los primeros en hacer uso de la palabra fueron los jóvenes jugadores Nerea Beltri (jugadora del equipo juvenil), y Saúl Serrano (capitán del primer equipo masculino, que en sus intervenciones destacaron el apoyo que reciben del club y de sus familias, y lo orgullosos que se sienten todos los integrantes de las plantillas por formar parte de una institución “que para nosotros es ejemplo de esfuerzo, compañerismo, transmisión de valores, pasión y compromiso con el deporte”.
DISCURSOS Y EMOTIVO HOMENAJE
Al presidente del CD El Campello, Paco Soler, le correspondió agradecer los apoyos que el club recibe del Ayuntamiento y de las firmas colaboradoras como sponsors, sin cuya implicación no sería posible esta “feliz realidad”. No se olvidó Soler de las familias y los aficionados.
Por la parte más institucional, el acto finalizó con la intervención del alcalde Juanjo Berenguer, que se centró en destacar los valores que transmite el deporte en general, y el fútbol en particular.
“El deporte nos enseña que ganar es importante, pero que aprender, mejorar y disfrutar lo es todavía más… Nos enseña el valor del esfuerzo, de la constancia y de levantarnos después de cada caída”, dijo el primer edil.
“En el fútbol, además, aprendemos que nadie gana un partido solo. El trabajo en equipo es fundamental. En cada equipo, cada jugador y cada jugadora tiene su papel, pero lo más importante es ser consciente de que el esfuerzo individual contribuye al éxito del equipo, que es el único posible en este deporte que tanta pasión levanta entre los seguidores”.
El alcalde puso en valor el deporte en equipo, “en el que el compañerismo debe primar, junto con el respeto al compañero, y también al rival, al árbitro, a todas las personas que están detrás de los clubes, y a quienes ocupan las gradas. Competir no significa enfrentarse para ser enemigos, sino superarse y avanzar en positivo. Competir es celebrar el triunfo cuando llega, sí, pero también felicitar al equipo rival, porque si importante es ganar, lo es mucho más hacerlo con humildad… y a saber perder con dignidad. El fútbol nos enseña que una derrota puede convertirse también en una lección de vida”.
Especialmente emotivo resultó el homenaje que directiva, plantillas y aficionados dedicaron a Javier García, que tras 0 años de dedicación al club (siete de ellos como director deportivo), deja el cargo por obligaciones profesionales, cogiendo el testigo Alejandro Rocamora.