Del 11 al 15 de octubre se celebra la trilogía festera de los Moros y Cristianos en El Campello, pero semanas antes de que la población disfrute de los actos programados, decenas de personas se encargan de ultimar los preparativos. Las calles deben lucir y engalanarse para la ocasión, megafonía y luces dispuestas, castillo levantado, tribunas instaladas, escenarios para conciertos montados, feria dispuesta para recibir a los pequeños de la casa, locales de restauración bien abastecidos, fuerzas de seguridad coordinadas, y muchos más detalles sin los que el desarrollo normal de los festejos o sería posible.
Esos preparativos inundan en centro del municipio, con operarios trabajando con ahínco mientras los festeros desempolvan y arreglan los trajes, se contratan servicios de maquillaje y peluquería y se procede al acopio de bebida y comida para los locales festeros.
La ciudad se “viste” para la fiesta, con la colocación de luces y decoración de las calles por donde discurren las entradas mora y cristiana, o la construcción del castillo en la céntrica Plaza de Sant Chistol Lez Ales.
Ya casi todo está dispuesto para que empiece la fiesta.