El tejido asociativo, con especial implicación de la Asociación de Mayores de El Campello (AMEC), se movilizará el 7 de octubre ante la falta de espacios y denuncia años de promesas, desidia y ausencia de respuestas del gobierno municipal.
Las asociaciones de El Campello han dicho basta. El próximo 7 de octubre, la ciudadanía está convocada a una concentración para reclamar un Centro Asociativo que permita desarrollar en condiciones adecuadas una actividad esencial para la convivencia, la participación y el bienestar comunitario.
La movilización llega después de años de espera y soluciones provisionales. Desde 2021, distintas asociaciones han utilizado dependencias del Centro Social El Barranquet. Sin embargo, su progresiva utilización para otras necesidades municipales y las actuales obras han eliminado las posibilidades de uso por parte de las asociaciones.
Lo que debía ser provisional se ha convertido en evidencia de falta de planificación y voluntad política para ofrecer una solución estable, en abierto contraste con los reiterados discursos municipales sobre participación ciudadana, envejecimiento activo y apoyo al asociacionismo.
La situación afecta a todo el tejido asociativo, pero adquiere especial relevancia para la Asociación de Mayores de El Campello (AMEC), cuya actividad constituye un importante espacio de encuentro, relación y convivencia para las personas mayores.
No resulta aceptable utilizar la participación como argumento institucional cuando interesa y desatenderla cuando exige compromiso, recursos y respuestas.
Gobernar no consiste en hablar de participación, sino en practicarla: escuchar, dialogar y acordar soluciones. Ignorar durante años las necesidades planteadas y esperar a que el malestar llegue a la calle no es participación. Es la constatación de su fracaso.
No más promesas incumplidas, no más provisionalidad convertida en abandono y no más discursos sobre participación sin voluntad de hacerla posible.
El 7 de octubre, El Campello reclamará respeto, dignidad y reconocimiento para un tejido asociativo que el Ayuntamiento debería promover y cuidar, en lugar de obligarlo a reclamar en la calle aquello que durante años no ha sabido o no ha querido resolver.
Porque nuestros mayores cuentan. Porque su experiencia es riqueza. Escuchémoslos.